No es una pelea religiosa
Hay gestores activos buenos. Claro que los hay. El problema es saber cuáles serán buenos antes de pagarles durante años.
La gestión pasiva asume algo más humilde: quizá no necesito ganar al mercado. Quizá me basta con capturarlo pagando poco.
Dónde se complica
La parte difícil no es entender la teoría. Es aguantar cuando el mercado cae, no tocar cada mes y no convertir una cartera sencilla en un cajón lleno de ocurrencias.