Qué pondría en la balanza
Entrada, impuestos, intereses, comunidad, reformas, estabilidad laboral, horizonte de vida y coste de oportunidad.
La parte emocional
La vivienda no es solo una inversión. También es tranquilidad, arraigo, miedo y estatus. Conviene decirlo antes de fingir que todo cabe en una celda de Excel.